PARTE 5 Volví de Barcelona a las 23:00 y mi llave ya no abría mi casa de siete años. Mi marido estaba dentro con su amante embarazada y su madre me dijo: “Mi hijo ya ha elegido a una mujer que sí puede darle un heredero”. No grité, recogí mi maleta, revoqué coche, tarjetas y casa, y recordé que él llevaba cinco años ocultando que era estéril.
Esa noche Elena regresó a casa.
Abrió una caja donde guardaba documentos de su padre.
Encontró una fotografía antigua.
Su padre aparecía junto a 3 hombres.
Uno era Ricardo.
Otro era el abogado.
El tercero era un joven de unos 30 años.
Elena amplió la fotografía.
Era Andrés.
Pero había algo imposible.
La fotografía estaba fechada 2 años antes de que ella conociera a su futuro marido.
Detrás había una anotación escrita por su padre:
«No confiar. Quiere entrar a través de Elena.»
Elena dejó caer la fotografía sobre la mesa.
Su padre lo había sabido.
Quizá había intentado advertirla.
Pero había muerto antes de poder explicárselo.
Entonces encontró una segunda nota.
Solo tenía una línea.
«Si algún día Elena se casa con él, que nadie le diga la verdad hasta tener pruebas suficientes. Un hombre desesperado por entrar en una familia puede convertirse en su enemigo más peligroso.»
Elena permaneció sentada durante varios minutos.
No lloró.
Esta vez no.
Tomó el teléfono.
Llamó a Javier.
—Necesito que localices a Ricardo Montalbán.
—Creíamos que estaba en Argentina.
—Pues encuéntralo.
—¿Qué vamos a hacer?
Elena miró la fotografía de su padre.
—No quiero vengarme.
Hizo una pausa.
—Quiero saber cuánto tiempo llevan intentando destruir mi empresa.
Y mientras Javier comenzaba la búsqueda, Elena recibió un mensaje desde un número desconocido.
Solo decía:
«No busques a Ricardo. Ya sabe que has descubierto la verdad.»
Un segundo mensaje llegó inmediatamente después.
«Y ahora también sabe que tienes algo que él lleva 11 años buscando.»
Elena miró alrededor.
No sabía qué podía ser.
Hasta que abrió el viejo escritorio de su padre.
En el último cajón encontró un sobre que nunca había visto.
En el frente solo aparecía su nombre.
ELENA.
Y debajo:
«Abrir únicamente si Andrés te traiciona.»
Elena sostuvo el sobre entre las manos.
Habían pasado 7 años desde que se casó.
Y por primera vez comprendió que quizá su padre había conocido a su marido mucho antes que ella.
La verdadera historia de su matrimonio acababa de empezar.