Un puma estuvo encadenado durante 20 largos años… mira su reacción al ser liberado
Vivir en cautiverio es la peor forma de vida, porque todo ser vivo —ya sea humano o animal— nació para ser libre. Lamentablemente, historias de animales que pasan la mayor parte de su existencia encadenados y privados de libertad son más comunes de lo que quisiéramos aceptar.
Ese fue el destino de Mufasa, un puma que terminó en un circo en Perú. Durante 20 años, fue obligado a vivir encadenado en la parte trasera de una camioneta, sufriendo negligencia y maltrato, como muchos otros animales utilizados en espectáculos circenses.

Pero su calvario finalmente terminó gracias a la organización Animal Defenders International (ADI), que luchó para poner fin a sus sufrimientos y darle una nueva oportunidad de vida.
Fundada en 1990, ADI trabaja a nivel mundial con campañas de educación y concientización para proteger a los animales en cautiverio y en estado salvaje. Sus esfuerzos se centran en acabar con el uso de animales en entretenimiento, deporte, moda, investigación y comercio ilegal. Además, la organización colabora con gobiernos en grandes rescates y administra un santuario en Sudáfrica, donde hoy habitan cerca de 40 leones y tigres rescatados de circos latinoamericanos.

Cuando ADI logró cerrar el circo donde estaba Mufasa, descubrieron su trágica situación. Sacarlo de ahí no fue fácil, pero lo consiguieron.
Por primera vez en su vida, Mufasa pudo sentir lo que era la libertad: disfrutó de la naturaleza, del aire fresco y de los cuidados que merecía. Tristemente, esa felicidad fue corta. Meses después de su rescate, murió a causa de una falla renal. Sin embargo, al menos sus últimos días los vivió como un animal libre, amado y respetado.
Ningún animal merece ser tratado como lo fue Mufasa. Que descanse en paz.

El video de su historia conmovió a miles de personas, quienes condenaron la existencia de circos que siguen abusando de animales y que, pese a todo, aún reciben visitantes.
La campaña global de ADI, Stop Circus Suffering, busca acabar con el uso de animales en circos. Sus investigaciones han ayudado a moldear leyes, como la prohibición total de animales en circos en Bolivia, y han impulsado medidas similares en Colombia y Perú. En el Reino Unido, ADI sigue presionando para que se cumpla la promesa de prohibir animales no domesticados en circos itinerantes.
Aun así, queda claro que el camino es largo antes de lograr que los circos dejen de maltratar a seres que pertenecen a la vida salvaje y a su hábitat natural.

Los comentarios en el video reflejan la indignación y la tristeza de la gente:
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“Por favor, nunca vayan a un circo. Estos animales majestuosos merecen un trato digno. Gracias por salvarlo, al menos no murió encadenado en un camión o forzado a hacer trucos.”
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“Esto me rompe el corazón. Ojalá pudiera ayudar a todos los animales que sufren. Dios bendiga a quienes lo hacen.”
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“Un mes después de su liberación falleció, pero al menos murió libre, respirando aire puro. Seguramente se fue feliz. RIP Mufasa.”
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“20 años encadenado… no hay palabras. Descansa en paz, Mufasa. Gracias a quienes lo salvaron, aunque sabían que ya era viejo, le dieron dignidad al final de su vida.”