¿Por qué Estados Unidos no come carne de cerdo?
Aunque Estados Unidos es uno de los países que más destaca en la cría de cerdos, la realidad es que el consumo interno de carne de cerdo es relativamente bajo en comparación con otras carnes como la de res o la de pollo. De acuerdo con las estadísticas, cada año en este país se sacrifican en promedio alrededor de 100 millones de cerdos, pero gran parte de esa producción no se queda en el mercado interno, sino que se destina a la exportación.

Existen varias razones que explican por qué los estadounidenses no sienten tanta preferencia por la carne de cerdo. En primer lugar, sus métodos de preparación y cocción no logran resaltar todo el sabor de esta carne, lo que hace que no sea tan apreciada en su gastronomía cotidiana. A diferencia de otras culturas en Asia o Europa, donde el cerdo es la base de muchos platillos tradicionales, en Estados Unidos no existe una tradición fuerte de consumirlo como alimento principal.

Además, históricamente el cerdo ha sido visto como una especie “invasora” en territorio norteamericano, lo que también influyó en que no se desarrollara una costumbre cultural de consumirlo en grandes cantidades. Por otra parte, el mercado interno en Estados Unidos se encuentra saturado: la demanda de carne de cerdo se ha mantenido estable durante los últimos 20 años, sin mostrar un crecimiento significativo.

En conclusión, aunque Estados Unidos es líder mundial en la producción porcina, su población no prioriza el consumo de carne de cerdo. La falta de tradición cultural, los métodos de cocina poco adaptados y un mercado ya saturado explican por qué, a pesar de la abundancia, la carne de cerdo no ocupa un lugar central en la mesa estadounidense.