Dormir en un hotel o motel puede ser una experiencia placentera… o inquietante, dependiendo de ciertos detalles. Uno de los consejos más curiosos —pero comunes entre viajeros frecuentes— es dejar encendida la luz del baño por la noche. ¿Suena extraño? Te contamos por qué podría ser una buena idea.
1. Orientación durante la noche
En un entorno desconocido, es fácil perder la orientación al despertar. Tener la luz tenue del baño encendida ayuda a guiarte si necesitas levantarte en medio de la noche, evitando accidentes o tropiezos en la oscuridad.

2. Sensación de seguridad
Muchas personas se sienten más seguras durmiendo con algo de luz, especialmente en lugares nuevos. La luz del baño, que suele ser indirecta y más suave, proporciona un ambiente menos oscuro sin interferir demasiado con el descanso.
3. Disuadir visitantes indeseados
Algunas personas creen que una luz encendida puede disuadir ciertos tipos de intrusos o incluso presencias inexplicables. Aunque no hay evidencia científica detrás de esto, muchos viajeros supersticiosos no se arriesgan.
4. Control de plagas
En algunos hoteles económicos, puede haber visitantes nocturnos como cucarachas. Estos insectos suelen evitar la luz. Dejar la del baño encendida podría mantenerlos alejados de tu cama o área de descanso.
5. Prevención de sobresaltos

Despertar de golpe en total oscuridad puede causar ansiedad o desorientación, especialmente si has tenido un sueño agitado. Una luz tenue ayuda a tener un despertar más suave y controlado.
¿Y el consumo de energía?
En general, las luces del baño no consumen tanta energía como pensamos, especialmente si son LED. Además, tu seguridad y tranquilidad durante la noche bien valen ese pequeño gasto extra.
En resumen:
Encender la luz del baño no es solo una costumbre sin sentido. Puede hacer tu noche más segura, tranquila y libre de sustos. La próxima vez que te alojes en un hotel, considera este pequeño truco. A veces, los detalles marcan la diferencia.