Dicen que el amor verdadero no necesita lujos, solo un corazón sincero
Dicen que el amor verdadero no necesita lujos, solo un corazón sincero.
Ella vive sola y cada día trabaja en la Central de Abasto.
Entre el ruido, la gente y las prisas, siempre está él… su fiel compañero. 
No tienen mucho, pero tienen lo más valioso: una amistad que no se compra con dinero.
Él la acompaña, la espera, duerme a su lado y le da el amor más puro que existe. 
Dicen que el amor verdadero no necesita lujos, solo un corazón sincero.
Ella vive sola y cada día trabaja en la Central de Abasto.
Entre el ruido, la gente y las prisas, siempre está él… su fiel compañero. 
No tienen mucho, pero tienen lo más valioso: una amistad que no se compra con dinero.
Él la acompaña, la espera, duerme a su lado y le da el amor más puro que existe. 
Dicen que el amor verdadero no necesita lujos, solo un corazón sincero.
Ella vive sola y cada día trabaja en la Central de Abasto.
Entre el ruido, la gente y las prisas, siempre está él… su fiel compañero. 
No tienen mucho, pero tienen lo más valioso: una amistad que no se compra con dinero.
Él la acompaña, la espera, duerme a su lado y le da el amor más puro que existe. 
Dicen que el amor verdadero no necesita lujos, solo un corazón sincero.
Ella vive sola y cada día trabaja en la Central de Abasto.
Entre el ruido, la gente y las prisas, siempre está él… su fiel compañero. 
No tienen mucho, pero tienen lo más valioso: una amistad que no se compra con dinero.
Él la acompaña, la espera, duerme a su lado y le da el amor más puro que existe. 