El error común al descongelar pescado (y cómo solucionarlo como un profesional)
Descongelar pescado parece una tarea simple, pero hacerlo de forma incorrecta puede afectar su textura, sabor e incluso generar malos olores. Muchas personas optan por sumergir el pescado congelado en agua, pensando que así se descongela más rápido. Pero este método, aunque popular, es uno de los peores errores que puedes cometer.
El agua acelera el proceso de descongelación de forma desigual, lo que hace que algunas partes del pescado se cocinen ligeramente mientras otras siguen congeladas. Además, el contacto directo con el agua puede diluir el sabor natural del pescado y hacerlo más blando y menos apetitoso. En el peor de los casos, puede incluso activar bacterias que causan malos olores.

¿Cuál es la mejor forma de descongelar pescado?
La respuesta está en el aire… literal. Coloca el pescado (aún envuelto o en un recipiente hermético) en la parte baja del refrigerador durante unas horas o durante la noche. Esto permite que se descongele de manera uniforme, manteniendo su firmeza, frescura y sabor. Es un poco más lento, pero los resultados valen la pena.

¿Tienes prisa?
Si necesitas una solución más rápida pero segura, coloca el pescado (siempre dentro de una bolsa sellada) sobre una bandeja metálica o entre dos. El metal conduce el frío mejor que otros materiales, acelerando el proceso sin comprometer la textura del pescado.
Consejos extra para mantener tu pescado perfecto:
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Nunca uses agua caliente. Aumenta el riesgo de bacterias.
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No dejes el pescado a temperatura ambiente por mucho tiempo.
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Usa papel absorbente para secarlo antes de cocinar.
Descongelar correctamente marca la diferencia entre un plato delicioso y uno arruinado. Haz este pequeño cambio en tu cocina y notarás la diferencia al primer bocado.