Volví de Mallorca con mi amante y fui a la clínica a recoger a mi hijo; la enfermera me dijo que mi esposa se había marchado 15 días antes. Mientras yo brindaba junto al mar, ella oyó a mi madre: “Por 500 € deberías desaparecer y dejar al niño con los Serrano”. No discutí: llamé a mi abogado. Entonces me entregaron una memoria USB: “Primer regalo”.
PARTE 1 Gonzalo Serrano volvió de Mallorca con su amante el mismo día en que descubrió que su esposa había…