Volví del mercado con cinco meses de embarazo y encontré la casa vacía con tres préstamos a mi nombre. Él brindaba por teléfono mientras yo lloraba sobre las facturas de mi madre. Me dejó escrito: “No puedo con esta vida. Arréglatelas”. No grité, cambié la cerradura y atranqué la verja, hasta que el desconocido de las dos maletas me mostró la foto de mi hermano desaparecido hace siete años.
PARTE 1 El marido de Lucía Álvarez la abandonó con 5 meses de embarazo, 3 préstamos a su nombre y…